Dolor de espalda e incapacidad física
El dolor de espalda puede interferir con algunas actividades cotidianas
y producir incapacidad física.
Pero está demostrado que el dolor y la incapacidad son aspectos
distintos que no se correlacionan entre sí:
- Hay pacientes con dolores de espalda muy intensos y poca incapacidad
y viceversa.
- Los factores de riesgo para padecer dolor e incapacidad son
distintos. En general, los factores biomecánicos influyen más
en el riesgo de aparición del dolor, y los psicosociales en el
de persistencia de la incapacidad.
- Unos tratamientos pueden mejorar más el dolor que la incapacidad,
mientras que otros son más eficaces sobre la incapacidad que sobre
el dolor. Por ejemplo, los analgésicos son más eficaces sobre
el dolor que sobre la incapacidad, el ejercicio físico es más
eficaz sobre la incapacidad que sobre el dolor y la intervención
neurorreflejoterápica es eficaz tanto sobre el dolor como sobre
la incapacidad.
- Es posible mejorar la intensidad del dolor sin alterar el grado
de incapacidad, y viceversa.
Por eso, es un error usar escalas que miden el dolor para valorar
la incapacidad física, o viceversa. Cada aspecto debe ser medido
por la escala que le corresponde. |