Las pruebas radiológicas: La resonancia
magnética (RM)
Qué es
Consiste en colocar al paciente en el centro de un campo magnético
muy intenso y de una frecuencia específica. La atracción magnética
generada por el aparato dirige los electrones de algunas sustancias
corporales hacia la fuente del campo magnético. En ese momento se
capta una imagen que visualiza la forma de los tejidos formados
por esa sustancia.
Qué permite
La resonancia magnética es el procedimento que permite
ver mejor los tejidos blandos, es decir, todos los componentes de
la columna vertebral que no son hueso, como el disco intervertebral,
la médula espinal, las raíces nerviosas o la eventual
existencia de fibrosis
postquirúrgica. Aunque también permite ver el
hueso, éste se ve mejor con el escáner.
Riesgos
La resonancia no expone al paciente a ningún tipo de irradiación
peligrosa ni es dolorosa. Requiere, sin embargo, que el paciente
esté quieto durante unos 15 minutos en un espacio pequeño,
por lo que puede ser desagradable para los que sean ansiosos o tengan
tendencia a la claustrofobia.
Indicaciones
La resonancia magnética es el procedimiento indicado para
ver los tejidos blandos, como el disco intervertebral. La RCGP
recomienda:
Su realización inmediata en los siguientes casos:
- Cuando se sospecha que el dolor no se debe a una
patología
mecánica del raquis, como por ejemplo en pacientes
que han tenido cáncer, o cuando el dolor aparece acompañado
de alteraciones neurológicas generalizadas.
- Cuando hay datos que sugieren la necesidad de operar con urgencia,
como pérdida de control de los esfínteres -el paciente
orina o defeca sin poder controlarlo-, pérdida marcada
o progresiva de fuerza, o anestesia en el periné (entrepierna)
y la zona interna de los muslos.
En el caso de pacientes con ciática -dolor que baja
por la pierna siguiendo el trayecto de una raíz nerviosa-
resistente al tratamiento aplicado, la RCGP
recomienda esperar unas 6 semanas antes de realizar la resonancia
magnética.
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