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 El dolor de Espalda  > Causas del dolor > Alteraciones de la estructura de la columna vertebral

Estenosis espinal

Qué es

Consiste en el estrechamiento del canal medular en un segmento concreto disminuyendo el espacio disponible para la médula y la raíz espinal.

 


Cómo se produce

Habitualmente se debe a la invasión del canal medular por la deformación de los huesos que forman la articulación facetaria. Además, en algunos sujetos el canal es más estrecho de lo normal, lo que facilita que se compriman estructuras nerviosas. La estrechez del canal no tiene ninguna importancia si esa compresión no se produce.

Síntomas

El estrechamiento del canal medular no provoca dolor ni ningún problema si ninguna estructura nerviosa es comprimida.

Si se llega a haber compresión, el paciente no nota dolor si está flexionado hacia adelante -por ejemplo, al estar sentado-, puesto que en esa postura separa las láminas de las dos vértebras que forman la articulación facetaria y descomprime la estructura nerviosa. Sin embargo, al andar aparece un dolor en las piernas -y no en la zona de la columna vertebral- que va aumentando hasta obligarle a sentarse de nuevo: es la denominada “claudicación neurógena” o "pseudo-claudicación intermitente".

Riesgos

Si la deformación progresa puede ir aumentando el grado de compresión nerviosa. A consecuencia de ello:

  1. puede acortarse cada vez más la distancia que le paciente puede andar,

  2. pueden llegar a comprimirse los nervios que controlan la musculatura, haciendo perder la fuerza en las piernas.

Diagnóstico

El scanner permite detectar el estrechamiento del canal medular. La resonancia magnética también lo detecta y permite observar mejor la eventual compresión nerviosa.

Las pruebas neurofisiológicas permiten comprobar que existe compresión nerviosa, evaluar su eventual efecto y hacer el seguimiento de su evolución.

Tratamiento

Un porcentaje considerable de la población sana muestra imágenes de estenosis espinal, que obviamente no debe ser tratada si no causa problemas. De hecho, si la estenosis espinal no provoca compresión nerviosa, no debe hacerse nada. Así, en los casos de dolor lumbar (sin “claudicación neurógena”) en los que en un scanner o resonancia magnética se observa una estenosis espinal, es muy cuestionable que el dolor se deba a la estenosis y conviene ser muy cauto a la hora de plantear la cirugía.

Está indicado valorar weigh the advantages of  la cirugía cuando el grado de compresión nerviosa empeora progresivamente. Para valorarlo de forma detallada se estudia la evolución del estado del nervio, haciendo dos electromiogramas con un período de 3 meses de intervalo entre ellos, aunque el criterio fundamental es la limitación que la estenosis espinal cause. Así, si el dolor va restringiendo progresivamente la distancia que el paciente puede andar, o limita notablemente su actividad cotidiana o calidad de vida y el tratamiento conservador no está teniendo efecto, tiene sentido plantearse la cirugía.

Sin embargo, la estenosis espinal suele aparecer en personas mayores y es necesario valorar los riesgos y los beneficios esperables de la cirugía en función de cada caso. Algunas de las recomendaciones basadas en la evidencia científica disponible establecen que:

- La cirugía no debe plantearse si se puede llevar una vida aceptablemente normal, salvo que se afecten los nervios que controlan los esfínteres, lo que hace que el paciente pierda el control de la emisión de orina o heces.

- La decisión de operar o no la estenosis espinal depende de la elección del paciente, su estilo de vida, la existencia de otras enfermedades y los riesgos de la cirugía en su caso.

- Se desaconseja explícitamente adoptar la decisión de operar o no en función del grado de estrechamiento que muestre la Resonancia. Debe ser el grado de limitación funcional -y no la imagen de mayor o menor estenosis- la que justifique la decisión.

- Se desaconseja explícitamente operar en los tres primeros meses de síntomas, en los que conviene determinar si el tratamiento conservador es eficaz. Sólo si no lo es tiene sentido plantear la cirugía.

La técnica quirúrgica empleada tradicionalmente consiste en aliviar la compresión de la raíz (típicamente realizando una laminectomía y, eventualmente, después una artrodesis). No obstante, esta técnica es agresiva, requiere anestesia general y conlleva un sangrado importante, por lo que con frecuencia no puede aplicarse en los pacientes con estenosis espinal, que habitualmente son mayores y tienen otras enfermedades concomitantes.

Una alternativa es la colocación de un dispositivo interespinoso (o “X-STOP”). Esta técnica quirúrgica es mucho menos agresiva que la cirugía tradicional, habitualmente puede realizarse con anestesia local y conlleva una pérdida mucho menor de sangre. Aunque sólo está indicada en los casos en los que el dolor cede cuando el paciente se sienta (y no en otros casos de estenosis espinal), en ese supuesto es la técnica de elección.

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